
Valentina Mello
Pintora. Barcelona
- Artista Emergente
- Brazil
Mi práctica artística transita entre lenguajes y medios, impulsada por el deseo constante de experimentar, investigar y encarnar múltiples formas de expresión. Tengo mucho que decir y aportar, una inquietud por crear, y apenas un medio nunca ha sido suficiente.
Creo, como escribió Hermann Hesse en El lobo estepario, que “ningún yo […] es una unidad, sino un mundo altamente multiforme […] un caos de formas, de gradaciones y de estados.”
Aceptar ese caos como punto de partida es, para mí, una necesidad vital. El arte es el espacio para convivir con mis múltiples versiones, mirarlas de frente y permitir que hablen.
En la pintura encuentro el lugar donde ese caos toma forma. Mi práctica parte del cuerpo y de la anarquía que me atraviesa. Pinto desde lo visto, lo vivido, lo sentido. Me interesa lo mundano, lo subversivo, lo que incomoda, lo que empodera. Pinto desde un lugar visceral, cargado de tensiones: entre el mito y lo íntimo, entre la rabia y el poder, entre lo sucio y la elegancia. Cada obra es un intento de traducir lo inasible.
Proyecto tras proyecto, sigo explorando el cuerpo como campo de tensión: entre lo sagrado y lo profano, entre lo impuesto y lo propio, entre lo que duele y lo que empodera.
Para mí, el arte exige vivir intensamente. Ponerse en riesgo. Exponerse a lo incómodo y al placer. Desbordarse en emociones —buenas, malas, raras, desgarradoras— y luego traducirlas al soporte. Cada obra nace del exceso: de una necesidad de exorcizar y, al mismo tiempo, dar forma.










